El estado en este momento vive una especie de marasmo político, la política de enfrentamiento del PRI hacia el gobierno entrante, la falta de operatividad del gobierno entrante solo demuestra que aunque han sido preparados para gobernar, en los hechos ha quedado lejos. La muestra fue el pasado 29 de septiembre en donde ese marasmo llego a su máxima expresión, si bien es cierto, fue la actuación del ciudadano la que salvo en cierta medida que el daño colateral fuera más, eso les debe de quedar claro que si siguen dejando fuera de las decisiones vitales para el buen desarrollo del gobierno a los ciudadanos, esta motivación que hoy los llevo a ser gobierno, se puede revertir y el desencanto salta a la vista.
Pero no basta con el llegar a ser gobierno, se debe de tener gente que sea capaz, no la misma gente que ha dejado el estado endeudado y que se les sigue dando premios como si en la sociedad civil o fuera de partidos no hubiese gente capaz, tan la hay que han sido ellos, los empresarios, los pequeños comerciantes y la gente que tiene un pequeño comercio los que han hecho que la economía estatal no se paralice del todo ante la falta de liquidez de ambos gobiernos, tanto el estatal como los municipales.
Por eso creemos que debe de plantearse que es o como puede ser la transformación del estado para ser un estado sostenible, el desarrollo ha de ser económicamente viable, socialmente justo y ambientalmente correcto. Pero debemos ser justos. Ha habido analistas y pensadores que se han dado cuenta de las insuficiencias de este trípode y le han añadido otros pilares complementarios. Veamos algunos.
Gestión de la mente ecológicamente sostenible. Para que exista un desarrollo sostenible es importante construir previamente un nuevo esquema mental, romper paradigmas en el que se debe de intentar rescatar el valor de la razón sensible, por la cual el ser humano se siente parte de la naturaleza, se impone un autocontrol para superar el productivismo y el consumismo, y busca un desarrollo integral y no solo económico, que contiene dimensiones de lo humano. Es un avance innegable. Sería mejor si se pudiese entender que formamos parte de esta tierra y que debemos de preservarla para que haya un ecosistema sostenible y sustentable en armonía con nuestro entorno.
Otra parte vital para el estado y que se vio a categoría ética de la generosidad. Ésta se funda en un dato antropológico básico: el ser humano no es solo egoísta y busca su bien particular, es mucho más un ser social que coloca los bienes comunes por encima de los bienes particulares o los intereses de los otros al mismo nivel que los suyos propios. Generoso es quien comparte, quien distribuye los conocimientos y experiencias sin esperar nada a cambio. Una sociedad es humana cuando más allá de la justicia necesaria incorpora la generosidad y el espíritu de cooperación de sus ciudadanos. La muestra la vimos hace poco, la generosidad de nuestra gente se desbordo en apoyo y solidaridad hacia la gente que lo habían perdido casi todo. Sin embargo, nos parece que la generosidad sola es insuficiente. Reclama otras soluciones como la superación de la desigualdad, la forma de consumo y la atención a la comunidad de vida, que necesita también ser alimentada y conservada.
En esta fase de búsqueda de formas más adecuadas que garanticen la sostenibilidad de los gobiernos y del entorno es en donde se debe de buscar transitar en estos gobiernos, dejando a un lado los matices políticos que solo enfrentan y desgastan al ciudadano.