viernes, 17 de diciembre de 2021

UNA NAVIDAD DIFERENTE

 

México se encuentra inmerso en un problema que no se le ve ni pies ni cabeza. La llegada de la navidad, antes motivo de alegría por la llegada de gente cercana a las familias, puede convertirse en un verdadero problema de salud pública.  Esta no va a ser una Navidad común. De la misma manera que este 2021 no fue un año como los demás. Después de muchos meses sobrellevando pérdidas de todo tipo, mucha gente se siente frustrada y está ansiosa por celebrar y por tener cierta ilusión de normalidad. Pero las medidas restrictivas, así como las precauciones propias, van a limitar las reuniones, los desplazamientos y los reencuentros de familias y amigos y quedara siempre la duda a quien invitar a la casa, dilema que ahora se incrementa ante esta nueva variante que nos viene a pegar en estas fechas que son importantes para todos como sociedad.

Este año ha sido un año signado por la presencia de un virus que nos ha vuelto más lejanos y poco sensibles con los demás. Uno diría que ha sido un año extraño también por el hecho de que hemos vivido con la siempre idea de no infectarnos, idea que muchos traen a flor de piel, incluso suscribiendo cosas absurdas para sentirnos invulnerables con el uso de las vacunas, situación que vino a complicar el control es este virus y que hoy día se ha convertido en tema de polarización, que ha hecho que la gente sea catalogada como vacunada y no vacunada.   Pero entonces viene a nuestra mente lo que esta pandemia nos mostró, nuestra fragilidad como especie y nuestra enorme dependencia de los lazos sociales que antes habíamos dejado a un lado por muchas situaciones, pero también ha servido para hacernos reflexionar sobre las cosas que en realidad deben de importarnos, entonces nos viene la pregunta ¿Ha servido esto para hacernos reflexionar en cosas que realmente importan? Y la respuesta es no.

Puede que muchos de nosotros individualmente nos hayamos hecho algunas preguntas insondables, que inclusive hayamos cuestionado porque las decisiones políticas y económicas son a veces tan difíciles de tomar, muchas veces hemos dicho que debemos de tomar decisiones basadas en evidencia científica, pero esta tarda en llegar, muchas cuestiones tan simples como el acceso a las vacunas se ha vuelto problema de seguridad nacional, pero también hemos convivido con las torpezas en la toma de decisiones de los diferentes gobiernos y hemos visto cada día como más sillas vacías están en cada uno de los hogares

Lo que esta pandemia ha venido a mostrarnos es que hemos desarrollado una preocupación paroxística por esta vida, vida que no valorábamos, vida que vivíamos el día a día sin preocuparnos, por sentirnos omnipotentes, semidioses y que hoy día el costo ha sido muy alto. Es tal el miedo a morir que solamente unas sociedades que no creen en otra cosa más que la mera vida, han podido permitir el brutal sacrificio de las condiciones normales de una existencia verdaderamente humana y plena.

Hoy empezamos un año nuevamente casi con las mismas restricciones que cuando empezó esta pandemia, parece ser que el ser humano no esta aprendiendo de esta dura lección y solo nos queda preguntar, hasta cuando entenderemos lo frágil que somos como especie y que hemos saqueado, deforestado y contaminado los ríos y mares, esto debía de tener consecuencias y las estamos pagando, por eso se hace tan importante construir sociedades pensando en una convivencia diferente con la naturaleza, con nuestro mismo entorno y con las demás especies. Ha sido una lección muy dura 

LOS PROBLEMAS DE DURANGO

 Durango enfrenta diversos problemas que afectan su desarrollo social, económico y ambiental en el contexto actual. Estos desafíos reflejan ...