lunes, 14 de febrero de 2022

NUEVOS RUMBOS POR EL MAL MANEJO DE LA PANDEMIA

Resulta doloroso para el país que millones de personas se debatan todos los días entre la posibilidad o no de comer; de acudir a una cita médica, de acceder a las medicinas que les permiten seguir con vida o evitar el dolor de padecimientos como el cáncer. Se trata de una realidad terrible que está obligando a millones a intensificar sus estrategias de sobrevivencia; y a otros más a aprenderlas debido a la desgracia en que han caído en los últimos meses.

La política económica y la política social de México tienen que modificarse de manera sustantiva en el corto plazo; pero ello requiere que el gobierno reconozca que la cuestión social que existía cuando inició esta pandemia, es radicalmente distinta a la de ahora; y que eso demanda una transformación radical, tanto del diagnóstico como de las medidas que deben implementarse y que derivado del mal manejo que se ha hecho de esta pandemia, nuestro país ocupa el 5º lugar mundial por mas defunciones y parece que a nadie le importa los daños colaterales que esta dejando este manejo criminal de esta crisis de salud, nadie habla de los miles de huérfanos y de como ayudarlos, nadie habla de la pobreza que golpea a los hogares mexicanos y que este 2022 se incrementara de manera alarmante, ello aunado a la crisis de salud mental que se enfrente sin un rumbo y sin planes y aúnele la enorme ola de inseguridad, robos y violencia que se vive día a día en nuestro país.

No podemos subestimar el poder del capitalismo neoliberal: él es capaz de incorporar los datos nuevos, transformarlos en su beneficio privado y usar para ello todos los medios modernos de robotización, la inteligencia artificial con sus miles de millones de algoritmos y eventualmente las guerras híbridas. Puede convivir sin piedad, indiferente, con los millones y millones de hambrientos y arrojados a la miseria por un simple capricho de los que están en este momento en el poder, insisto, el ciudadano es invisible para ellos, son simples objetos inertes y sin sentido de libertad, son como esclavos de usar y tirar.

Por otra parte, estamos los que buscamos una transición paradigmática, dentro de la cual me sitúo yo, deben proponer otra forma de habitar este espacio, con una convivencia respetuosa de la naturaleza y cuidado con todos los ecosistemas, deben generar en la base social otro nivel de conciencia y nuevos sujetos portadores de esta alternativa, pero sin un cambio de paradigma y de una profunda revolución social y económica, esto solo serán líneas.

Estamos inmersos en un cambio de rumbo en el estado, pero no vemos en sus planes un verdadero rumbo, los vemos carentes de sentido, de rumbo y de ideas coherentes, no entienden que México no es el mismo de hace 2 años, en donde el ciudadano se sintió solo, tuvo que vender, empeñar y malbaratar sus pertenencias en aras de cuidar la salud de la gente que se enfermo por este minúsculo ser que los dejo en una miseria de la cual será difícil salid, a esto aúnele la famosa austeridad republicana que quiere mas pobres en todos lados, para ser clientes de un gobierno en turno.

No señores, no es el rumbo crear mas pobres a costa de programas que no funcionan, no es el rumbo empeñar un estado en aras de un pragmatismo político que solo esta dejando sillas vacías y pobres en todos los rincones del estado y para ello vemos como las diferentes encuestas como la ENCOVID19, nos deja ver un panorama desolador en la materia: sólo 31% de los hogares de México tenía condiciones de seguridad alimentaria; es decir, dos de cada tres enfrentan condiciones que van desde el temor a quedarse sin alimentos, hasta la materialización real de la disminución de la cantidad de comida de que disponen para consumir.

Debemos ser capaces, frente a todo lo anterior, de levantar aún más la voz y exigir una revisión profunda de las políticas económicas y sociales porque, aunque las categorías de que disponemos no reflejan a cabalidad lo extraordinario y grave de la situación, debemos ser enfáticos en que México enfrenta uno de los periodos de mayor hambre, enfermedad y muerte evitable, empleo precario y empobrecimiento masivo de la población.

Hay que insistir: es la enfermedad y la muerte lo que está amenazando gravemente a millones; y sería un despropósito que el gobierno suponga que lo que hace basta o peor aún, que condenar al infortunio a millones de hogares se justifica en aras de la defensa de un proyecto y una visión particular del país. 

Es tiempo de alzar la voz, es tiempo de exigir. De ciudadanos para ciudadanos

 

sábado, 12 de febrero de 2022

COMO CAMBIAR SI NO SABEMOS QUE HACER CON ESTE COVID

 COMO CAMBIAR SI NO SABEMOS QUE HACER CON ESTE COVID

La nueva normalidad nos esta dejando un mundo que aun desconocemos, aun no pasa esta pandemia del coronavirus y no nos estará permitido volver a la normalidad anterior. Tal vez sea un desprecio a los miles de personas que han muerto a por el virus, y una falta de solidaridad con sus familiares y amigos. En segundo lugar, sería la demostración de que no hemos aprendido el mensaje de lo que, más que una crisis, es un llamado urgente a cambiar nuestra forma de vivir.

Es por eso que este virus cayó como un meteoro rasante sobre el capitalismo neoliberal desmantelando su ideario: el beneficio, la acumulación privada, la competencia, el individualismo, el consumismo, el estado mínimo y la privatización de la cosa pública y los bienes comunes. Ha sido gravemente herido. Es este sistema y nosotros mismos los que hemos producido demasiada iniquidad humana, social y ecológica, hasta el punto de poner en peligro el equilibrio mismo del plantea. Pero seguimos sin entender. Hoy mismo leemos en las noticias que hay un muerto cada dos minutos. Ese es el precio de un capitalismo que nada le importan salvo sus mismos intereses.

Pero ya vimos que el hecho de tratar de volver a la anterior configuración del mundo caracterizado por el capitalismo neoliberal, incapaz de resolver sus contradicciones internas  y en cuya  voracidad por un crecimiento ilimitado a costa  de la sobreexplotación de la naturaleza y la indiferencia ante la pobreza y la miseria de la gran mayoría de la humanidad producida por ella, si seguimos por ese camino es olvidar que dicha configuración está sacudiendo los cimientos ecológicos que sostienen este frágil sistema que llamamos  Vida.

No tenemos tiempo, los cálculos mas conservadores nos dicen que en México nos van a faltar cerca de 700,000 mil mexicanos por esta pandemia, si no ponemos reglas, los números se van a duplicar y México será una zona de guerra, pero para ello deben de estar juntos gobierno y ciudadanos, si no es así, las cosas no van a funcionar y dejaremos a mucha gente sin sus seres queridos. En México no nos sobra nadie.

El gran desafío que se nos plantea a cada uno de nosotros esta nueva etapa de esta normalidad es que nada es seguro, el gobierno privilegio la economía antes que la seguridad del ciudadano y este de manera irresponsable sigue sin entender que es el parte importante del eslabón para detener la trasmisión del virus.  Pero como hacerle entender a la gente que la infección esta activa si ellos mismos se niegan a creer que este virus está matando gente y a gente que se está recuperando está quedando con secuelas pulmonares graves, tal parece que la desinformación en todos los niveles es a gran escala, parece que nadie sabe bien que hacer o cómo actuar. la gran pregunta, especialmente a los que toman las decisiones es:

¿Cómo continuar? ¿Volver a lo que era antes? ¿Recuperar el tiempo y los beneficios perdidos? 

LOS PROBLEMAS DE DURANGO

 Durango enfrenta diversos problemas que afectan su desarrollo social, económico y ambiental en el contexto actual. Estos desafíos reflejan ...