lunes, 23 de mayo de 2022

CORRUPCION. UN MAL NECESARIO

 

La indignación generalizada frente a la corrupción  y a la subordinación del legislativo y el poder judicial ante el poder ejecutivo y todo el país

En este momento, los ciudadanos estamos dando paso a la resignación y a la indiferencia, pues la impunidad está tan extendida que la mayoría de la gente desconfía de que haya solución y ve a la justicia como algo que se puede comprar o que se mueve hacia el mejor postor.

Sobre este hecho la teología tiene algo que decir. Esta teoría sostiene que la condición humana actual se encuentra desgarrada y decadente  a consecuencia de un acto de corrupción y asi se refiere Kant, según el cual el ser humano es un leño tan torcido que no se pueden sacar de él tablones rectos.

Somos portadores, por lo tanto, de una ruptura interna que equivale a una laceración del corazón. En palabras modernas: somos diabólicos y simbólicos, sapientes y dementes, capaces de amor y de odio.

Esta es la actual condition humaine. Pero por curiosidad, debemos de preguntarnos  ¿Cuándo comenzó? La respuesta será desde los orígenes Pero no da importancia a esa pregunta. Lo importante es saber que aquí y ahora somos seres corruptos, corruptibles y corruptores.

¿Pero dónde se manifiesta más visiblemente este estado de corrupción? Y la respuesta salta a la vista, y es en los portadores de poder. Enfáticamente afirmamos: el poder tiende a corromper y el poder absoluto corrompe absolutamente. ¿Por qué, exactamente, el poder? Porque es uno de los arquetipos más poderosos y tentadores de la psique humana; nos proporciona el sentimiento de omnipotencia y de ser un pequeño dios. Hobbes en su Leviatán  nos lo confirma: «Señalo como tendencia general de todos los hombres un perpetuo e inquieto deseo de poder y más poder que solamente cesa con la muerte. La razón de esto reside en el hecho de que no se puede asegurar el poder sino buscando más poder todavía».

Ese poder se materializa en el dinero. Por eso las corrupciones que estamos presenciando envuelven siempre dinero y más dinero. Hay un dicho en Ghana: la boca ríe pero el dinero ríe mejor. El corrupto cree en esta ilusión.

Hasta hoy no hemos encontrado cura para esta herida interior. Sólo podemos disminuirle la sangría. Creo que, en último término, vale el método bíblico: desenmascarar al corrupto, dejándolo desnudo delante de su corrupción, y la pura y simple expulsión del paraíso, es decir, sacar al corruptor y al corrompido de la sociedad y meterlos en la cárcel, termino vedado en los círculos de poder.

Asi es la pequeña levedad de nuestra sociedad.

 

 

miércoles, 18 de mayo de 2022

Corrupción. Un mal Necesario

 La indignación generalizada frente a la corrupción  y a la subordinación del legislativo y el poder judicial ante el poder ejecutivo y todo el país

En este momento, los ciudadanos estamos dando paso a la resignación y a la indiferencia, pues la impunidad está tan extendida que la mayoría de la gente desconfía de que haya solución y ve a la justicia como algo que se puede comprar o que se mueve hacia el mejor postor.

Sobre este hecho la teología tiene algo que decir. Ella sostiene que la condición humana actual se encuentra desgarrada y decadente  a consecuencia de un acto de corrupción y asi se refiere Kant, según el cual el ser humano es un leño tan torcido que no se pueden sacar de él tablones rectos.

Somos portadores, por lo tanto, de una ruptura interna que equivale a una laceración del corazón. En palabras modernas: somos diabólicos y simbólicos, sapientes y dementes, capaces de amor y de odio.

Esta es la actual condition humaine. Pero por curiosidad, debemos de preguntarnos  ¿cuándo comenzó? La respuesta será desde los orígenes Pero no da importancia a esa pregunta. Lo importante es saber que aquí y ahora somos seres corruptos, corruptibles y corruptores.

¿Pero dónde se manifiesta más visiblemente este estado de corrupción? Y la respuesta salta a la vista, y es en los portadores de poder. Enfáticamente afirmamos: el poder tiende a corromper y el poder absoluto corrompe absolutamente. ¿Por qué, exactamente, el poder? Porque es uno de los arquetipos más poderosos y tentadores de la psique humana; nos proporciona el sentimiento de omnipotencia y de ser un pequeño dios. Hobbes en su Leviatán  nos lo confirma: «Señalo como tendencia general de todos los hombres un perpetuo e inquieto deseo de poder y más poder que solamente cesa con la muerte. La razón de esto reside en el hecho de que no se puede asegurar el poder sino buscando más poder todavía».

Ese poder se materializa en el dinero. Por eso las corrupciones que estamos presenciando envuelven siempre dinero y más dinero. Hay un dicho en Ghana: la boca ríe pero el dinero ríe mejor. El corrupto cree en esta ilusión.

Hasta hoy no hemos encontrado cura para esta herida interior. Sólo podemos disminuirle la sangría. Creo que, en último término, vale el método bíblico: desenmascarar al corrupto, dejándolo desnudo delante de su corrupción, y la pura y simple expulsión del paraíso, es decir, sacar al corruptor y al corrompido de la sociedad y meterlos en la cárcel, termino vedado en los círculos de poder.

Asi es la pequeña levedad de nuestra sociedad.

 

 

PORQUE VOTAR


En Durango el voto es un derecho y no es obligatorio. Pero más allá del voto en elecciones, muchas veces se nos presenta la oportunidad de ejercer este derecho y a veces no tenemos la cultura de elegir. ya que el votar es dar mi dictamen a la elección de una o varias personas. El voto es un método de elección de candidatos a un cargo. Es nuestra oportunidad de expresarnos: como persona, como ciudadana. Pero porque aparte tiene varias cosas interesantes que debemos de tener en mente:

Porque todo ciudadano tiene derecho a elegir y ser elegido.

Porque no podemos dejar en manos de un sólo sector el decidir el rumbo de nuestro municipio. Porque como seres civilizados debemos ser responsables al estar presente en la vida pública, opuestos en todo caso a las injusticias.

Porque es una obligación con nuestro municipio y con la nación.  No votar es conformarse con lo que nos impongan.

Porque debemos elegir inteligentemente “entre lo malo y lo bueno, entre lo bueno y lo mejor”.

Porque con el voto puedo expresar mi apoyo, mi desacuerdo o mi abstinencia.

El voto en blanco es otra manera de manifestarnos ante una realidad política que no nos gusta o que no nos apetece. Es la posibilidad de ejercer tu derecho a demostrar tu disconformidad: vale decir que de las opciones que hay, nadie es de tu agrado.

Si no votas  no habrás  expresado tu opinión; es lo mismo decir que no participaste, que no te manifestaste. El voto nulo puede ser accidental o intencional. Es un voto mal realizado por lo cual se anula.

Debemos votar porque toda nuestra vida está regida por quienes nos gobiernan, por ejemplo la salud, los impuestos, la educación, etc. Luego si estamos en desacuerdo con las leyes, medidas, acciones que ese colectivo  tome, moral y éticamente no deberíamos emitir opinión si no votamos ni a favor ni en contra. Es muy común oír “a mi la política no me interesa” o “yo en la política no me meto”, pero emitir opinión va mucho más lejos que eso, que por cierto no debería ser así. La política, a mayor o menor escala: en ámbitos laborales, personales  e incluso el  nacional, es parte de  nuestro diario vivir.

Porque debemos de crear saber que la democracia es un sistema frágil, que la democracia necesita un congreso representativo salido de unas elecciones, que debemos de luchar porque exista una verdadera separación de poderes, pero que también se necesita una pluralidad de concepciones y de opiniones en la agenda democrática.

En este momento en que la democracia se encuentra agotada en cuanto al modelo político propuesto hasta hoy. En este momento el ciudadano está cansado por no decir harto de lo que se dice en política y de lo que se hace en el gobierno.

Pero la voz ciudadana se encuentra apagada, cerrada, sin espacios verdaderos de expresión, coartada por el mismo sistema.

Por eso debemos de fomentar la democracia participativa que debe de integrarse y nutrirse de acuerdo a cada región, solo asi, construyendo verdaderas democracias las elecciones que tenemos en puerta pueden cambiar, no hay otro camino.

 

DEMOCRACIA SIN CIUDADANOS

Cuando se hablan de los ideales democráticos son muchos los espíritus liberales, que aseguran que no hay que oponer democracia directa y democracia representativa, sino que en la democracia participativa caben ambos modelos de democracia: la representativa y la directa. Pero a la hora de la verdad, si pedimos una mayor explicitación, nos damos cuenta de que este modelo ideal de democracia se reduce a la prioritaria y más amplia democracia representativa, en cuyo marco se situarían algunas expresiones de la democracia directa.

La democracia directa complementa en pequeñas dosis, que cumplen una inapreciable función legitimadora, a la dominante democracia representativa, a modo de breve apéndice de un amplio texto escrito. Una amplia democracia representativa con una marginal democracia directa para algunos contados casos. En una democracia ciudadana la participación del ciudadano se da en distintos terrenos: en la democracia representativa (eligiendo a los representantes políticos), en la democracia directa (decidiendo sobre asuntos políticos relevantes), en la democracia participativa (formando parte de grupos ciudadanos de acción política).

Situar la participación política en el ámbito de la democracia representativa, a modo de corrección de la misma, es tener un sentido estrecho y extemporáneo de participación. "La democracia ha de ser vista en el marco de una democracia representativa  siendo esta vista mas como un proceso de corrección de lo que hay que como la construcción de un modelo alternativo...

Participar es hoy contribuir a la corrección de los vicios y miserias de la representación".

No creo que la participación deba tener hoy precisamente tan cortas alas. Sin cirugía legal a fondo, sin modelos alternativos, poco podemos avanzar.

 

La virtud cívica del ciudadano de frente es que comporta también la responsabilidad, derivada de la participación en esta elección.

La responsabilidad ciudadana viene de una respuesta compensatoria a los beneficios de la propia sociedad, en primer término, pero sobre todo debe venir del privilegio que ostenta el ciudadano para participar y tomar decisiones políticas. Es ilógico no responder ante las decisiones que uno ha tomado. Si la escena pública permite participar al ciudadano, éste ha de ser obviamente responsable con una conducta consonante con lo decidido políticamente. En una democracia ciudadana, como la que aquí se diseña, con altos niveles participativos, la responsabilidad es una exigencia. En una democracia meramente representativa al uso tiene mayor justificación la actitud de irresponsables ciudadanos apáticos, que hemos definido como ciudadanos de perfil, en donde en Durango abundan y se ven en todos los partidos.

Hoy que estamos a 17 días de que se elija el cambio en este estado, es cuando más debe de estar y sentirse el ciudadano representado en el gobierno, la verdad no es así, hasta hoy las cosas se siguen manejando por los mismos grupos, los mismos intereses y las mismas decisiones que en nada benefician a los de a pie.  Por eso es importante el llamado a votar para tratar de hacer un cambio.  Para lograrlo se quiere un gobierno ciudadano y responsable y en donde se tome al ciudadano en cuenta, no que lo haga a un lado como siempre ha pasado.

LOS PROBLEMAS DE DURANGO

 Durango enfrenta diversos problemas que afectan su desarrollo social, económico y ambiental en el contexto actual. Estos desafíos reflejan ...