En estos tiempos de bonanza para unos y de creciente aumento de la incertidumbre mundial compartida por los analistas, de que la crisis sistémica actual nos dejará como legado y desafío la urgencia de repensar nuestro paso por este planeta, con los modos actuales de producción y consumo, debemos de reinventar una forma de gobierno global y una convivencia que incluya a todos.. Buena parte de la crisis actual se deriva de premisas falsas, mismas que han sido creadas por banqueros que son solo eso, depredadores de un sistema y que nada producen. Lo único que han producido hasta ahora ha sido crisis.
Por eso es que debemos de revisar un primer concepto que es el de desarrollo. En la práctica se identifica con el crecimiento material, expresado por estas tres letras, el PIB. Su dinámica consiste en ser el mayor posible, lo que implica explotación despiadada de la naturaleza y la generación de grandes desigualdades nacionales y mundiales. Es importante tratar de ver el crecimiento como un simple número y debemos de aprender a verlo como el proceso de expansión de las libertades, es decir, la ampliación de las oportunidades de modelar la propia vida y darle un sentido que valga la pena. El crecimiento es imprescindible, pues es de la lógica de todo ser vivo, pero solo es bueno a partir de las interdependencias de las redes de la vida que garantizan la biodiversidad. En vez de crecimiento/desarrollo deberíamos pensar en una redistribución de lo que ya fue acumulado.
Un segundo concepto es el que manipulan bastante bien los gobiernos locales y manipulado concepto de sostenibilidad, que, en el sistema vigente, es inalcanzable. En su lugar deberíamos introducir la temática, ya aprobada por la ONU, de los derechos de la Tierra y de la naturaleza. Si los respetásemos, tendríamos garantizada la sostenibilidad, fruto de habernos ajustado a la lógica de la vida y de haber aprovechado lo que tantos temas ha dado en relación al cambio climático y a nuestro entorno.
Un tercer concepto es el del medio ambiente. El lugar donde nos encontramos, donde vivimos, donde habitamos y crecemos día a día es nuestro medio ambiente y que debería de servir para tratar de hacer los procesos ms ecológicos y que no solo se queden en buenas intenciones
Un cuarto concepto seria el del ser humano. Este en la modernidad ha sido pensado como desligado de la naturaleza, fuera y encima de Ella, haciéndolo su dueño y señor. Hoy el ser humano se está insertando en la naturaleza y en el universo como aquella porción de la Tierra que siente, piensa, ama y venera. Pero a la vez nos ha hecho tan indiferentes a lo que pasa alrededor de nosotros que nos ha hecho insensibles a casi todos los conceptos que antes se respetaban. Hoy los jóvenes se mofan cuando ven un hecho violento, los niños desean ser el narco de moda, esos valores que antes teníamos se han perdido y con ello parte de nuestra identidad como seres humanos y nos ha acercado más a la barbarie humana que tanto alegan combatir todas las religiones. Es ahí, en el seno de la familia y en la misma religión en donde en concepto de espiritualidad se ha perdido y ha dejado un vacío que será difícil de volver a llenar., ya que lo único que frenaba al hombre bárbaro era el miedo a lo desconocido y ese desconocido era Dios, Ala, Mahoma o como guste usted llamarle.
Mucho tenemos que cambiar todavía para que todo esto se vuelva parte de la conciencia colectiva. Pero es lo que debe ser. Y lo que debe ser tiene fuerza de poder construir juntos un destino mejor.
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