Necesidades Humanas
El ser humano es, por naturaleza, un ser de muchas carencias. Necesita
un gran empeño para atenderlas y así poder vivir, no miserablemente, sino una
vida de calidad. Tras cada necesidad se esconde un temor y un deseo: el deseo
de poder satisfacerla de la forma más satisfactoria posible y el temor de no
conseguirlo y entonces sufrir. Quien tiene, teme perder: quien no tiene, desea
tener. Así es la dialéctica de la existencia inmersos en esta sociedad de
consumo que nos lleva a cada día querer más y más.
En estos días en los que nos hemos vuelto inmersos en una cruzada contra
el hambre que se pregona como lo último nice de esta sociedad política lo que
debería de ser su obligación, el de dar las facilidades para que los que
habitamos este país encontremos y podamos satisfacer nuestras necesidades de
una manera digna.
Para esto debemos de tener en mente que hay diferentes tipos de
necesidades, Tenemos necesidades biológicas: en una palabra, necesitamos
comer, beber, vestirnos y tener seguridad. Gran parte del tiempo lo empeñamos
en atender tales necesidades. Las grandes mayorías de la humanidad las
satisfacen de forma precaria, o por falta de trabajo o porque la solidaridad y
la compasión son bienes escasos. La primera petición del Padrenuestro es el pan
de cada día, porque el hambre no puede esperar y eso debería de estar presente
siempre en la mente de nuestros políticos cada día.
Pero no pedimos a Dios que haga milagros cada día y así nos evite
producir el pan porque para eso están las despensas que se reparten por miles
cada día, como si con eso se calmara el hambre de años que vive nuestra
sociedad. Al contrario, Pedimos que los
climas y la fertilidad de los suelos sean favorables y que haya cooperación en
la producción y en la distribución de los alimentos. Sólo entonces exorcizamos
el miedo y atendemos a nuestro deseo básico. El de sobrevivir y vivir
dignamente.
Además, tenemos necesidad de seguridad: podemos enfermar y
sucumbir a peligros que nos quitan la vida. Pueden provenir de la naturaleza,
de las tempestades, de los rayos, de las sequías prolongadas, de los
deslizamientos de tierra, de todo tipo de accidentes. Pueden provenir,
principalmente, del propio ser humano que no sólo tiene dentro de sí el
instinto de vida sino también el instinto de muerte; puede perder el
autocontrol y eliminar al otro. Todo esto nos produce miedo. Y tenemos la
esperanza de sortearlo. El hecho de haber vivido en las cavernas y después en
casas muestra nuestra búsqueda de seguridad. Pero uno va acompañado de lo otro,
si no hay seguridad alimentaria no hay seguridad personal, asi que es difícil
sobrevivir si no hay una conjunción total de todos estos círculos que llevamos
en nuestra vida. Por eso debemos de hacer que el estado garantice la seguridad
de nosotros como sociedad y no vernos inmersos en esta enorme bola de nieve que
se ha vuelto la inseguridad en el estado y en el país a grado tal de que se
vive secuestrado por que no hay seguridad en el transitar en una simple
carretera.
La realidad es que nunca controlamos todos los factores. Siempre podemos
ser víctimas inocentes o culpadas.
Tenemos, en tercer lugar, necesidad de pertenencia: somos seres
societarios. Pertenecemos a una familia, a una etnia, a un determinado lugar, a
un país, al planeta Tierra. Lo que hace penoso el sufrimiento es la soledad, el
no poder contar con un hombro amigo y una mano acogedora. Como somos frutos del
cuidado de nuestras madres que nos llevaron en sus brazos, queremos morir dando
la mano a alguien próximo o a quien nos ama.
Por eso es importante satisfacer el sentimiento de pertenencia, de lo
contrario nos sentimos cual perros abandonados vagando por el mundo.
Finalmente, tenemos necesidad de autorrealización. Este es el
gran anhelo y desafío del ser humano: poder realizarse a sí mismo y volverse
humano. ¿Qué es lo humano del ser humano? No lo sabemos exactamente porque
hasta lo inhumano pertenece a lo humano. Somos un misterio para nosotros
mismos. No es que no sepamos nada de lo humano. Al contrario, cuanto más
sabemos, más se amplían las dimensiones de aquello que no sabemos.
Mientras no elaboremos en nosotros ese Centro, nos sentiremos siempre en
la prehistoria de nosotros mismos; seres enteros pero inacabados y en último
término, frustrados.
Entonces debemos de elegir que
camino debemos de seguir y para donde caminar como sociedad y como país. El día
que aprendamos que la libertad nos hará libres tal vez entonces lo seamos en
realidad.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario