viernes, 29 de noviembre de 2024

Corrupción. Un mal Necesario

 

La indignación generalizada frente a la corrupción  y a la subordinación del legislativo y el poder judicial ante el poder ejecutivo y todo el país

En este momento, los ciudadanos estamos dando paso a la resignación y a la indiferencia, pues la impunidad está tan extendida que la mayoría de la gente desconfía de que haya solución y ve a la justicia como algo que se puede comprar o que se mueve hacia el mejor postor.

Sobre este hecho la teología tiene algo que decir. Ella sostiene que la condición humana actual se encuentra desgarrada y decadente  a consecuencia de un acto de corrupción y asi se refiere Kant, según el cual el ser humano es un leño tan torcido que no se pueden sacar de él tablones rectos.

Somos portadores, por lo tanto, de una ruptura interna que equivale a una laceración del corazón. En palabras modernas: somos diabólicos y simbólicos, sapientes y dementes, capaces de amor y de odio.

Esta es la actual condition humaine. Pero por curiosidad, debemos de preguntarnos  ¿cuándo comenzó? La respuesta será desde los orígenes Pero no da importancia a esa pregunta. Lo importante es saber que aquí y ahora somos seres corruptos, corruptibles y corruptores.

¿Pero dónde se manifiesta más visiblemente este estado de corrupción? Y la respuesta salta a la vista, y es en los portadores de poder. Enfáticamente afirmamos: el poder tiende a corromper y el poder absoluto corrompe absolutamente. ¿Por qué, exactamente, el poder? Porque es uno de los arquetipos más poderosos y tentadores de la psique humana; nos proporciona el sentimiento de omnipotencia y de ser un pequeño dios. Hobbes en su Leviatán  nos lo confirma: «Señalo como tendencia general de todos los hombres un perpetuo e inquieto deseo de poder y más poder que solamente cesa con la muerte. La razón de esto reside en el hecho de que no se puede asegurar el poder sino buscando más poder todavía».

Ese poder se materializa en el dinero. Por eso las corrupciones que estamos presenciando envuelven siempre dinero y más dinero. Hay un dicho en Ghana: la boca ríe pero el dinero ríe mejor. El corrupto cree en esta ilusión.

Hasta hoy no hemos encontrado cura para esta herida interior. Sólo podemos disminuirle la sangría. Creo que, en último término, vale el método bíblico: desenmascarar al corrupto, dejándolo desnudo delante de su corrupción, y la pura y simple expulsión del paraíso, es decir, sacar al corruptor y al corrompido de la sociedad y meterlos en la cárcel, termino vedado en los círculos de poder.

Así es la pequeña levedad de nuestra sociedad.

viernes, 15 de noviembre de 2024

CONSTRUYENDO UN MUNDO MEJOR


Desde hace muchos años se viene trabajando sobre la crisis de civilización que se ha abatido peligrosamente sobre nuestra población. Hay demasiados intelectuales que han interpretado causas y aun sigue sin resolverse este problema que puede resultar vital para nuestro desarrollo.

Hasta hoy no hay nada que pueda dar sostenibilidad real al mundo que se tiene en este momento  y nos encontramos como el barco que no encuentra su puerto, pero el destino común nos convoca a buscar un nuevo comienzo. Nuevo comienzo que requiere un cambio en la mente y en el corazón, un nuevo sentido de interdependencia global y de responsabilidad universal.

Considero fundamentales para este nuevo comienzo dos valores: la sostenibilidad y el cuidado. La sostenibilidad debe de significar el uso racional de los recursos escasos de la Tierra, sin perjudicar el capital natural, manteniéndolo en condiciones de reproducirse, con el fin de poder atender las necesidades de las generaciones futuras que también tienen derecho a un planeta habitable y que nosotros en este momento lo único que hemos hecho es arrasar con todos los recursos que se puedan con el único afán de crear fortunas que solo envilecen mas el espíritu humano y nos alejan mas de lo que debemos de ser, mas seres humanos.

En un principio creíamos que la economía se basaba en estándares para satisfacer las necesidades de toda la población y con profunda decepción vemos que se trata de una actividad que implica un tipo de economía que arrasa con todo, que no le importa dejar países en quiebra con tal de ganar dinero, nos hemos alejado como sociedad de lo que debería de buscar la equidad y la justicia social mundial y un medio ambiente suficientemente conservado para atender las demandas humanas.

Como se puede deducir, la sostenibilidad afecta a la sociedad, la política, la cultura, el arte, la naturaleza, el planeta y la vida de cada persona. Es fundamental garantizar las condiciones sociales y ecológicas que sostienen la producción y la reproducción de la vida y de la civilización. Lo que en realidad constatamos cada vez con más claridad es que nuestro estilo de vida, hoy mundializado, no posee suficiente sostenibilidad. Es demasiado hostil a la vida y deja fuera a gran parte de la humanidad. Reina una perversa injusticia social mundial con sus terribles secuelas, hecho generalmente olvidado cuando se aborda el tema del calentamiento global.

La otra categoría, tan importante como la sostenibilidad, es el cuidado, sobre el que debemos de establecer una relación respetuosa y no agresiva, y por eso no destructiva, con la realidad. Esto presupone que los seres humanos son parte de la naturaleza y miembros de la comunidad mundial, con la responsabilidad de protegerla, regenerarla y cuidarla. Más que una técnica, el cuidado es un arte, un paradigma nuevo de relación con la naturaleza, con la Tierra y con los seres humanos.

Si la sostenibilidad representa el lado más objetivo, ambiental, económico y social de la gestión de los bienes naturales y de su distribución, el cuidado denota su lado más subjetivo: las actitudes, los valores éticos y espirituales que acompañan todo ese proceso, sin los cuales la propia sostenibilidad no se da o no se garantiza a medio y largo plazo.

Y aquí, nuevamente, se recurre al cuidado como una posible definición operativa y esencial del ser humano. El cuidado incluye un cierto modo de estar-en-el-mundo-con-los-otros y una determinada praxis, protectora de la naturaleza. No sin razón, una tradición filosófica que viene de la antigüedad y que culmina en definir la naturaleza del ser humano como un ser de cuidado. Sin el cuidado esencial él no estaría aquí, ni el mundo que le rodea. Sostenibilidad y cuidado, juntos, nos muestran el camino a seguir. El problema es que los políticos poco o nada entienden de esto.

jueves, 14 de noviembre de 2024

Democracia ciudadana.


Cuando se hablan de los ideales democráticos son muchos los espíritus liberales, que aseguran que no hay que oponer democracia directa y democracia representativa, sino que en la democracia participativa caben ambos modelos de democracia: la representativa y la directa. Pero a la hora de la verdad, si pedimos una mayor explicitación, nos damos cuenta de que este modelo ideal de democracia se reduce a la prioritaria y más amplia democracia representativa, en cuyo marco se situarían algunas expresiones de la democracia directa. La democracia directa complementa en pequeñas dosis, que cumplen una inapreciable función legitimadora, a la dominante democracia representativa, a modo de breve apéndice de un amplio texto escrito. Una amplia democracia representativa con una marginal democracia directa para algunos contados casos. En una democracia ciudadana la participación del ciudadano se da en distintos terrenos: en la democracia representativa (eligiendo a los representantes políticos), en la democracia directa (decidiendo sobre asuntos políticos relevantes), en la democracia participativa (formando parte de grupos ciudadanos de acción política). Situar la participación política en el ámbito de la democracia representativa, a modo de corrección de la misma, como quisiera V. Camps, es tener un sentido estrecho y extemporáneo de participación. "La democracia ―asegura― ha de ser vista en el marco de una democracia representativa ¿Cómo? Más como un proceso de corrección de lo que hay que como la construcción de un modelo alternativo...

Participar es hoy contribuir a la corrección de los vicios y miserias de la representación". No creo que la participación deba tener hoy precisamente tan cortas alas. Sin cirugía legal a fondo, sin modelos alternativos, poco podemos avanzar.

La virtud cívica del ciudadano de frente comporta también responsabilidad, derivada de la participación. Es el tercer vector, junto con el respeto y la participación. Se ha hablado mucho de las responsabilidades de los políticos, de quienes están al frente de los poderes y las instituciones, y poco de las responsabilidades de los ciudadanos. Por ello algunos se han atrevido a denunciar la "inmunidad de los ciudadanos

La responsabilidad ciudadana viene de una respuesta compensatoria a los beneficios de la propia sociedad, en primer término, pero sobre todo debe venir del privilegio que ostenta el ciudadano para participar y tomar decisiones políticas. Es ilógico no responder ante las decisiones que uno ha tomado. Si la escena pública permite participar al ciudadano, éste ha de ser obviamente responsable con una conducta consonante con lo decidido políticamente. En una democracia ciudadana, como la que aquí se diseña, con altos niveles participativos, la responsabilidad es una exigencia. En una democracia meramente representativa al uso tiene mayor justificación la actitud de irresponsables ciudadanos apáticos, que hemos definido como ciudadanos de perfil, en donde en Durango abundan y se ven en todos los partidos.

 

miércoles, 13 de noviembre de 2024

Donde Estamos


En estos tiempos de bonanza para unos y de creciente aumento de la incertidumbre mundial compartida por los analistas, de que la crisis sistémica actual nos dejará como legado y desafío la urgencia de repensar nuestro paso por este planeta, con los modos actuales de producción y consumo, debemos de reinventar una forma de gobierno global y una convivencia que incluya a todos.. Buena parte de la crisis actual se deriva de premisas falsas, mismas que han sido creadas por banqueros que son solo eso, depredadores de un sistema y que nada producen. Lo único que han producido hasta ahora ha sido crisis.

Por eso es que debemos de revisar un primer concepto que es el de desarrollo. En la práctica se identifica con el crecimiento material, expresado por estas tres letras, el PIB. Su dinámica consiste en ser el mayor posible, lo que implica explotación despiadada de la naturaleza y la generación de grandes desigualdades nacionales y mundiales. Es importante tratar de ver el crecimiento como un simple número y debemos de aprender a verlo como el proceso de expansión de las libertades, es decir, la ampliación de las oportunidades de modelar la propia vida y darle un sentido que valga la pena. El crecimiento es imprescindible, pues es de la lógica de todo ser vivo, pero solo es bueno a partir de las interdependencias de las redes de la vida que garantizan la biodiversidad. En vez de crecimiento/desarrollo deberíamos pensar en una redistribución de lo que ya fue acumulado. 

Un segundo concepto es el que manipulan bastante bien los gobiernos locales y  manipulado concepto de sostenibilidad, que, en el sistema vigente, es inalcanzable. En su lugar deberíamos introducir la temática, ya aprobada por la ONU, de los derechos de la Tierra y de la naturaleza. Si los respetásemos, tendríamos garantizada la sostenibilidad, fruto de habernos ajustado a la lógica de la vida y de haber aprovechado lo que tantos temas ha dado en relación al cambio climático y a nuestro entorno.

Un  tercer concepto es el del medio ambiente. El lugar donde nos encontramos, donde vivimos, donde habitamos y crecemos día a día es nuestro medio ambiente y que debería de servir para tratar de hacer los procesos ms ecológicos y que no solo se queden en buenas intenciones 

Un cuarto concepto  seria  el del ser humano. Este en la modernidad ha sido pensado como desligado de la naturaleza, fuera y encima de Ella, haciéndolo su dueño y señor. Hoy el ser humano se está insertando en la naturaleza y en el universo como aquella porción de la Tierra que siente, piensa, ama y venera.  Pero a la vez nos ha hecho tan indiferentes a lo que pasa alrededor de nosotros que nos ha hecho insensibles a casi todos los conceptos que antes se respetaban. Hoy los jóvenes se mofan cuando ven un hecho violento, los niños desean ser el narco de moda, esos valores que antes teníamos se han perdido y con ello parte de nuestra identidad como seres humanos y nos ha acercado más a la barbarie humana que tanto alegan combatir todas las religiones. Es ahí, en el seno de la familia y en la misma religión en donde en concepto de espiritualidad se ha perdido y ha dejado un vacío que será difícil de volver a llenar., ya que lo único que frenaba al hombre bárbaro era el miedo a lo desconocido y ese desconocido era Dios, Ala, Mahoma o como guste usted llamarle.

Mucho tenemos que cambiar todavía para que todo esto se vuelva parte de la conciencia colectiva. Pero es lo que debe ser. Y lo que debe ser tiene fuerza de poder construir juntos un destino mejor.

martes, 12 de noviembre de 2024

Democracia ciudadana.

 

Cuando se hablan de los ideales democráticos son muchos los espíritus liberales, que aseguran que no hay que oponer democracia directa y democracia representativa, sino que en la democracia participativa caben ambos modelos de democracia: la representativa y la directa. Pero a la hora de la verdad, si pedimos una mayor explicitación, nos damos cuenta de que este modelo ideal de democracia se reduce a la prioritaria y más amplia democracia representativa, en cuyo marco se situarían algunas expresiones de la democracia directa. La democracia directa complementa en pequeñas dosis, que cumplen una inapreciable función legitimadora, a la dominante democracia representativa, a modo de breve apéndice de un amplio texto escrito. Una amplia democracia representativa con una marginal democracia directa para algunos contados casos. En una democracia ciudadana la participación del ciudadano se da en distintos terrenos: en la democracia representativa (eligiendo a los representantes políticos), en la democracia directa (decidiendo sobre asuntos políticos relevantes), en la democracia participativa (formando parte de grupos ciudadanos de acción política). Situar la participación política en el ámbito de la democracia representativa, a modo de corrección de la misma, como quisiera V. Camps, es tener un sentido estrecho y extemporáneo de participación. "La democracia ―asegura― ha de ser vista en el marco de una democracia representativa ¿Cómo? Más como un proceso de corrección de lo que hay que como la construcción de un modelo alternativo...

Participar es hoy contribuir a la corrección de los vicios y miserias de la representación". No creo que la participación deba tener hoy precisamente tan cortas alas. Sin cirugía legal a fondo, sin modelos alternativos, poco podemos avanzar.

La virtud cívica del ciudadano de frente comporta también responsabilidad, derivada de la participación. Es el tercer vector, junto con el respeto y la participación. Se ha hablado mucho de las responsabilidades de los políticos, de quienes están al frente de los poderes y las instituciones, y poco de las responsabilidades de los ciudadanos. Por ello algunos se han atrevido a denunciar la "inmunidad de los ciudadanos

La responsabilidad ciudadana viene de una respuesta compensatoria a los beneficios de la propia sociedad, en primer término, pero sobre todo debe venir del privilegio que ostenta el ciudadano para participar y tomar decisiones políticas. Es ilógico no responder ante las decisiones que uno ha tomado. Si la escena pública permite participar al ciudadano, éste ha de ser obviamente responsable con una conducta consonante con lo decidido políticamente. En una democracia ciudadana, como la que aquí se diseña, con altos niveles participativos, la responsabilidad es una exigencia. En una democracia meramente representativa al uso tiene mayor justificación la actitud de irresponsables ciudadanos apáticos, que hemos definido como ciudadanos de perfil, en donde en Durango abundan y se ven en todos los partidos.

 

lunes, 11 de noviembre de 2024

QUIERES UN ESTADO DIFERENTE

 El pueblo mexicano se encuentra habituado a enfrentar la vida y a conseguir todo en la lucha, es decir, superando dificultades y con mucho trabajo. ¿Por qué no iba a poder  enfrentarse al reto más importante que tenemos que hacer y que es uno de los más importantes para hacer los cambios necesarios y crear relaciones más igualitarias y acabar con la corrupción?

Esta prole como dirían algunos todavía no ha acabado de nacer. Lo que heredamos de la revolución aun no acaba de gestarse y parece que nuestra clase política se ha transformado en una elite esclavizadora y ve al pueblo como una masa de desposeídos y de limosneros. Pero del seno de esta masa, han nacido líderes y movimientos sociales con conciencia y organización. ¿Su sueño? Tal vez sea el de inventar un México mejor. El proceso empezó a partir de abajo y puede ser si así lo quiere el pueblo, puede ser imparable.

A pesar de la pobreza y de la marginación, los pobres siempre han inventado caminos de supervivencia. Para superar realidad negativa, el Estado y los políticos necesitan escuchar y valorar lo que el pueblo ya sabe y ha inventado. Sólo entonces habremos superado la división élites-pueblo y seremos los forjadores de una nación compleja.

En el ciudadano mexicano siempre hay un compromiso con la esperanza. Esta es la última que muere. Por eso, está seguro de que a veces los políticos escriben derecho con renglones torcidos. La esperanza es el secreto de su optimismo, le permite relativizar los dramas, danzar en sus tradiciones, ser hincha de su equipo de futbol, y mantener encendida la utopía de que la vida es bella y el mañana puede ser mejor.

El miedo es inherente a la vida porque vivir se ha tornado peligroso y conlleva siempre riesgos. Estos nos obligan a cambiar y refuerzan la esperanza. Lo que el pueblo, no las elites, desean más el cambio para que la felicidad y el amor no sean tan difíciles.

Lo opuesto al miedo no es el valor. Es la fe en que las cosas pueden ser diferentes y que, organizados, podemos avanzar. Desde siempre, México ha demostrado que no es sólo bueno en muchas cosas y una de ellas es su gente, gente creadora, humilde y que  también es buena en agricultura, en arquitectura, en música y en su inagotable alegría de vivir.

El pueblo es bastante religioso y místico. Más que pensar en Dios, siente a Dios en su vida cotidiana, lo cual se revela en las expresiones: gracias a Dios, Dios se lo pague, queda con Dios. Dios no es un problema para el ciudadano de a pie, sino la solución a sus problemas. Se siente amparado por santos y santas que anclan su vida en medio del sufrimiento. Mas cuando observamos que los políticos se han separado del pueblo que tanto ha confiado en ellos y que nos han pagado con traiciones y engaños con tal de llegar a un poder que solo es efímero.

El cuidado pertenece a la esencia de toda la vida. Sin el cuidado, la vida enferma y muere. Con cuidado se la protege y dura más. El reto es hoy entender la política como el cuidado de un estado, de su gente, de su naturaleza, de la educación, de la salud, de la justicia. Ese cuidado es la prueba de que amamos a nuestro país. Hoy debemos de escoger con mucho cuidado por quien votar. No debemos dejarnos ir por las luces de una cara bonita ni la avalancha de spots publicitarios que más bien los hacen parecer muñecos de aparador, hoy México necesita urgentemente de un político que sepa lo que es México. Que ame a México y a su gente. Que sepa de sufrimiento y que huela la pobreza.

México ha dejado de ser ese  ente pujante y que nos hacia ser un referente entre las demás naciones latinoamericanas, hay mucho que hacer para poder volver a recuperar lo que hemos perdido, esa enorme brecha que ha ido creciendo entre nosotros mismos como país, hoy nos avergonzamos de nuestros indígenas y los vemos en las esquinas pidiendo limosna porque en sus comunidades no hay trabajo y sus hijos tienen hambre, aun así les damos la vuelva, ese no es el México que soñaba Benito Juárez.

Hoy cada quien debe de asumir el costo de lo que hemos construido.

sábado, 9 de noviembre de 2024

El Nuevo Escenario del Saber en la Globalizació


Decenas de autores han definido la irrupción de una nueva sociedad basada en el conocimiento, Una nueva forma de creación de riqueza y de organización de las sociedades basada en el uso intensivo de conocimientos.

Avance indetenible hacia sociedades del conocimiento en un proceso de sustitución del empleo por procesos de automatización que generan el empleo de trabajadores simbólicos. Hay un cambio de los mercados laborales asociados a la densidad tecnológica que requiere más competencias específicas y generales.

Se está creando una nueva división internacional del trabajo asociada a tijeras de precios derivadas de la densidad tecnológica de la producción y a la propiedad intelectual.

En ese camino se mercantiliza el conocimiento y los países centrales se especializan en la producción y apropiación de nuevos saberes.En estos términos nace una nueva economía global sustentada en la red que es impulsada por la aceleración de la innovación tecnológica.

El desplazamiento de la geografía al ciberespacio, del capitalismo industrial al capitalismo intelectual y de la propiedad de acceso.

La propiedad ya no importa por la renovación y la tendencia al pago por acceso o por uso, la franquicia, el valor marca es más valorado que las instalaciones. La lógica de la franquicia no es la propiedad sino el uso y se basa en las leyes de propiedad intelectual.

 El conocimiento como eje de la nueva economía, hay una expansión galáctica de los saberes como resultado de enormes inversiones que están determinando que las habilidades y destrezas se tornen obsoletas en un corto plazo. El conocimiento no puede ser monopolizado y las Universidades pierden su rol determinante en la administración de los saberes.

Es en base a esto que planteamos que el rol de que nuestra universidad sea un rector para el estado, creemos que las universidades deben de estar dirigidas por personas altamente capaces y  que sepan que rumbo se le puede dar al estado, no solo en el aspecto educativo, formativo, sino teniendo una visión a largo plazo. La universidad es pilar importante para el desarrollo y bienestar de nuestra población, es por eso que debemos de estar atentos en el quehacer diario de la universidad. Debemos de saber que en estos momentos ya se empiezan a formar grupos en pos de una probable elección para rector en el 2010, con lo que se distrae a la comunidad universitaria de su actuar diario.

 

viernes, 8 de noviembre de 2024

A DONDE NOS LLEVA ESTE DESORDEN

En la perspectiva de las grandes mayorías de la humanidad el orden actual es un orden en desorden, producido y mantenido por las fuerzas y países que se benefician de él, aumentando su poder y sus ganancias. Este desorden se deriva del hecho de que la globalización económica no ha dado origen a una globalización política ya que no le conviene. No hay ninguna instancia o fuerza que controle la voracidad de la globalización económica, ya que los grandes ladrones son los de cuello blanco y por sus malos manejos y sus rescates millonarios muchos países y estados deben de acostumbrarse a vivir en la miseria ya que nadie les ha puesto freno a los ladrones de Wall Street y de la City en vez de rendirse a ellos. Después de haber provocado la crisis, todavía fueron beneficiados con inversiones millonarias de dinero público para cubrir sus cubrir sus múltiples atracos. Y volvieron, airosos, al sistema de especulación financiera como si nada hubiese pasado, pero los miles de pobres que se crearon a ellos no hubo nadie que los rescatara, a pesar de que son ellos la base de este sistema.

Estos excepcionales economistas son óptimos haciendo análisis pero mudos presentando salidas a crisis actual. Tal vez, como insinúan, por estar convencidos de que la solución a la economía no está en la economía sino en rehacer las relaciones sociales destruidas por la economía de mercado, especialmente la especulativa. Esta no tiene compasión y está desprovista de cualquier proyecto de mundo, de sociedad y de política. Su propósito es acumular al máximo y para eso tiene que someter estados, quebrar legislaciones, flexibilizar leyes de trabajo, y fundar economías nacionales, obligando a los países en crisis a privatizar todo lo que es vendible, lanzando al pueblo a pobreza y la desesperación y se puede invadir países en aras de defender las riquezas de los pueblos que ellos consideran suyas. Así vemos con asombro la cruzada que han emprendido en México para  desmantelar el estado mexicano, o la privatización silenciosa que se ha hecho de la CFE o de nuestro orgullo nacional que es PEMEX. Ante esto los poderes que gobiernan a México pues nada dicen y todo oculta.

Esta descomposición social se revela por polarizaciones o por lógicas en una oposición radical que poco tiene que hacer ante la cerrazón de los medios de comunicación de difundir lo que conviene al dueño del medio y no lo que conviene a la sociedad.  La lógica de los que defienden el mayor lucro posible y la de los que luchan por los derechos de la vida, de la humanidad y de la Tierra. La lógica del individualismo que destruye nuestro planeta, aumentando el número de los que ya no quieren convivir más, y la lógica de la solidaridad social a partir de los más vulnerables. La lógica de las élites que hacen los cambios intrasistema y se apropian de los beneficios, y la lógica de los asalariados, amenazados de desempleo y sin capacidad de intervención. La lógica de la aceleración del crecimiento material y la de los límites de cada ecosistema y de la propia Tierra.

Existe una desconfianza generalizada de que del sistema imperante pueda venir algo bueno para la humanidad. Vamos de mal en peor en todo lo que se refiere a la vida y a la naturaleza. El futuro depende del caudal de confianza que los pueblos tienen en sus capacidades y en las auténticas posibilidades de la realidad. Y esta confianza está menguando día a día. Mas cuando se demuestra que hoy nuestra clase política esta mas embelezada en el poder que en el construir una mejor sociedad.

Nos estamos enfrentando a este dilema: o dejamos que las cosas sigan así como están y entonces nos hundiremos en una crisis terminal o nos empeñamos en la gestación de una nueva vida social que sostendrá otro tipo de civilización. Los vínculos sociales nuevos no se derivarán de la técnica ni de las políticas actuales, despegadas de la naturaleza y de la sociedad.

Nacerán de un consenso mínimo entre los ciudadanos, que debe ser construido en torno al reconocimiento y respeto de los derechos humanos de la vida. A esta nueva vida social deben servir la técnica, la política, las instituciones y los valores del pasado. Tal vez decir esto sea solo eso, palabras sin sentido pero en realidad  ¿quién escucha? Es voz perdida en el desierto, ya que los políticos se encuentran mas entusiasmados en su próximo hueso que en el verdadero bienestar de la población, las migajas que reparten los partidos con nuestro dinero, como es la maseca y las cobijas son con nuestros impuestos, o acaso ellos los sacan de su bolsillo, pues para nada y aun así sacan desplegados costosos diciendo que están combatiendo la pobreza.

Si hubieran querido combatirla desde hace mucho se habrían hecho las reformas que benefician a los ciudadanos y no a los partidos. Entonces por quien votar si todos parecen estar cortados con la misma tijera. Parece que la consigna es dejar hundido a México.

LOS PROBLEMAS DE DURANGO

 Durango enfrenta diversos problemas que afectan su desarrollo social, económico y ambiental en el contexto actual. Estos desafíos reflejan ...