la ceguera política de muchos de nuestros políticos da tema para críticas severas a la sociedad actual, asentada sobre una visión reduccionista de la realidad y que solo nos hacen ver a dioses donde no los hay. Esto parece mostrar que hay muchos políticos presumidos que son ciegos y unos pocos ciegos que son videntes pero que no pueden modificar esta realidad por mas alabanzas que se les den.
Hoy se difunde
pomposamente que vivimos en la sociedad del conocimiento, una especie de nueva
era de las luces. Efectivamente así es. Conocemos cada vez más sobre cada vez
menos lo que nos hace ver la enorme ignorancia que hoy priva en el ser humano.
El conocimiento especializado ha colonizado todas las áreas del saber. El saber
reunido en un año es mayor que todo el saber acumulado en los últimos 40 mil
años. Si por una parte esto trae innegables beneficios, por otra, nos hace
ignorantes de infinidad de dimensiones, colocándonos escamas sobre los ojos e
impidiéndonos así ver la totalidad de una realidad que viven todos los días la
gente que sobrevive con apenas 50 pesos diarios.
Lo que está en juego
hoy es la totalidad del destino humano y el futuro de una sociedad que no se ha dado cuenta de la enorme
importancia que tiene misma. Objetivamente estamos pavimentando un camino que
nos puede conducir al abismo, las cifras lo dicen por si solas, mas de 60 mil
muertos en una guerra que a nada. ¿Por qué este hecho brutal no está siendo
visto por la mayoría de los especialistas en política, ni por los gobernadores,
ni de los grandes medios de comunicación que pretenden proyectar los posibles
escenarios del futuro? Simplemente porque en su mayoría, se encuentran
enclaustrados en sus saberes específicos, dentro de los cuales son muy
competentes, pero que, por eso mismo, se vuelven ciegos para los acuciantes
problemas que envuelven a este México que se encuentra dividido y ensangrentado.
En esta etapa de
política globalizadora, nos preguntamos ¿Qué analistas económicos con premio
Nobel antevieron la crisis económico-financiera que ha devastado los países más
desarrollados en 2008 y en el 2009? Todos eran eminentes especialistas en su
campo limitado, pero idiotizados en las cuestiones fundamentales. Generalmente
es así: sólo vemos lo que entendemos. Como los especialistas entienden apenas
una mínima parte de lo que estudian, acaban viendo apenas esa mínima parte,
quedando ciegos para el todo. Cambiar este tipo de saber cartesiano desmontaría
hábitos científicos consagrados y toda una visión de mundo que se ha construido
a raíz de la mansedumbre de muchos países del tercer mundo.
Tenemos que
desarrollar urgentemente la capacidad de sumar, de interactuar, de religar, de
repensar, de rehacer lo que ha sido deshecho y de innovar. Este desafío se
dirige a todos los especialistas para que se convenzan de que la parte sin el
todo no es parte. De la articulación de todos estos pedazos de saber
rediseñaremos el panel global de la realidad a ser comprendida, amada y
cuidada. Esa totalidad es el contenido principal de una conciencia que hasta
hoy ha sido opacada por el dinero y que hoy mas que nunca urge que nos
liberemos de la ceguera que nos aflige.